
Se trata del tercer distrito con mayor capacidad económica, solo por detrás de Los Remedios y Nervión, con una renta media por hogar de 46.675 euros

Ambiente en la calle García de Vinuesa, en el Casco Antiguo. (Vanessa Gómez)
La riqueza crece en el Casco Antiguo de Sevilla. En pleno debate sobre los pisos turísticos y su aparente efecto en la vida vecinal de los barrios del Centro de la ciudad, un informe del Ayuntamiento de Sevilla publicado hace poco más de dos meses y medio demuestra que sus habitantes tienen un poder adquisitivo más alto que hace una década. La renta media ha crecido en el 34% de los hogares y un 41% por persona desde 2025.
Después de Nervión y Los Remedios, según se explica en el citado informe, es el distrito con mayor renta por hogar: 46.675 euros. Una cuantía que está por encima de la media registrada en el conjunto de la capital hispalense. De esta forma, establece una relación entre la concentración de la actividad turística -mayor número de viviendas de uso turístico, apartamentos y hoteles- con una mayor riqueza de los residentes.
El índice de Gini se sitúa en 33,4 en 2023 en el Casco Antiguo, mostrando una ligera reducción respecto a 2015, del 7%. Ese descenso viene a decir que las desigualdades económicas en este distrito se han reducido en la última década. Un descenso de desigualdad que también se puede interpretar como un cambio en el perfil del residente en el Centro, donde eligen vivir grandes fortunas y que, ante la falta de competitividad de los precios, las rentas más bajas acaban marchándose. Es decir, se está dando un proceso de homogeneización entre rentas altas.
Todo ello teniendo en cuenta que los hogares han aumentado en los barrios céntricos de Sevilla, pese a que haya disminuido la población. Es decir, hay más inmuebles al uso, pero con menos integrantes. Los grandes inmuebles que solían habitar familias, ahora se han dividido en apartamentos menores, cuyo suelo queda revalorizado y que atrae a los perfiles que pueden permitirse pagar una residencia en el Casco Antiguo. Precisamente el hecho de que las rentas unipersonales hayan crecido más que las de los hogares refleja esa tendencia hacia los ‘micro hogares’ en la que se está convirtiendo el Centro.
Los datos de movilidad residencial muestran una correlación clara con la terciarización del distrito. El Casco Antiguo registró un saldo migratorio de 1.103 personas, impulsado fundamentalmente por el extranjero, aunque también por españoles. Por otra parte, es el distrito que cuenta con mayores bajas por cambio de domicilio; de donde más personas se van para vivir en otras zonas de la ciudad. En 2024, por cada 1.000 habitantes del distrito, casi 7 personas se mudan a otros barrios. En diez años se ha duplicado el saldo de presión migratoria interna, ya que en 2014 eran 3 de cada 1.000 habitantes. Sin embargo, una evolución parecida se da en otras zonas de la capital hispalense donde no hay concentración turística. En el distrito Sur, en 2014 se marcharon a otros distritos 3 de cada 1.000 habitantes, mientras que los datos más recientes, relativos a 2024, señalan que en dicho año se marcharon casi 6 de cada 1.000 vecinos.
Fuente: ABC Sevilla
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