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¿Qué busca el viajero cuando se aloja en Sevilla? Las nuevas claves del hospitality

Ubicación, descanso, tecnología, personalidad y conexión con el destino. Las prioridades del viajero están evolucionando y, con ellas, también lo hacen los hoteles y apartamentos turísticos que buscan responder a una demanda cada vez más exigente.

El alojamiento ha dejado de ser únicamente el lugar al que regresar después de recorrer una ciudad. Para una parte creciente de los viajeros, forma parte de la propia experiencia del viaje.

Los últimos estudios del sector apuntan hacia un huésped que busca comodidad y funcionalidad, pero también espacios con personalidad, una relación más directa con el destino y procesos cada vez más sencillos. Una evolución especialmente relevante en ciudades como Sevilla, donde el patrimonio, la arquitectura y la vida urbana permiten que el propio inmueble forme parte de la experiencia.

Del «dónde» al «por qué»

El 2026 Trends Report de Hilton, elaborado con Ipsos a partir de una encuesta a 14.009 adultos de 14 países, detecta un cambio hacia viajes cada vez más intencionados: descansar, reconectar, descubrir una cultura o dedicar tiempo a intereses personales ganan peso en la elección del viaje. El principal motivo para viajar por ocio en 2026 es descansar y recargar energías, con un 56 %. 

Esta tendencia también llega al alojamiento. El 73 % de los viajeros valora las opciones de check-in digital. Son datos que ponen el foco sobre aspectos aparentemente sencillos pero determinantes para un proyecto hospitality: descanso, aislamiento, distribución, facilidad de acceso o integración de tecnología.

Alojamientos con identidad

Otra de las tendencias más interesantes tiene que ver con el propio edificio.

El informe internacional Unpack ’26 de Expedia Group se apoya en datos de Expedia, Hotels.com y Vrbo, y en insights de 24.000 viajeros de 18 países. Entre sus tendencias para 2026 figura la creciente demanda de hoteles reconvertidos a partir de edificios históricos, como estaciones de tren, prisiones o bancos, que vincula patrimonio y experiencia.

Para una ciudad como Sevilla, esta evolución resulta especialmente significativa. Rehabilitar un inmueble existente para uso hotelero o como apartamento turístico permite conservar elementos arquitectónicos, materiales, patios, fachadas o distribuciones singulares y, al mismo tiempo, adaptarlos a las necesidades del huésped contemporáneo. El alojamiento puede convertirse así en una primera forma de descubrir la ciudad.

Sevilla: el alojamiento profesional gana terreno

El segmento de apartamentos turísticos muestra una demanda sólida. En 2025, la provincia de Sevilla cerró el año con 722.083 viajeros alojados en apartamentos turísticos, 2.174.020 pernoctaciones y una estancia media de 3,01 noches.

El mercado también se reordena. Las viviendas de uso turístico de la capital pasaron de 7.087 a 6.937 entre noviembre de 2025 y mayo de 2026, según el INE, y el Ayuntamiento ha cancelado 1.422 licencias de VUT desde 2024, mientras los apartamentos turísticos han pasado de 240 a unos 400. En abril y mayo de 2026 no se inscribió ninguna VUT nueva en la capital, y el mercado parece virar hacia los apartamentos turísticos en edificios completos. El viajero que busca alojamiento en Sevilla encuentra cada vez más oferta profesional y menos oferta residencial.

¿Qué significa todo esto para un activo hospitality?

Que diseñar un hotel o un apartamento turístico ya no consiste únicamente en determinar cuántas habitaciones o unidades pueden desarrollarse dentro de un inmueble.

Implica pensar en cómo se descansa, cómo se accede, cómo se circula por el espacio, qué elementos merece la pena conservar, qué servicios necesita el huésped y qué relación establece el alojamiento con la ciudad que lo rodea.

Para propietarios, promotores e inversores, entender estas tendencias permite anticipar qué características pueden aportar mayor valor y diferenciación a un activo. Y Sevilla reúne una combinación especialmente interesante para ello: demanda turística sólida, patrimonio arquitectónico, vida urbana y un parque inmobiliario con capacidad para albergar nuevos proyectos de rehabilitación y transformación.

Porque cuando cambia la forma de viajar, también cambia la forma de proyectar los lugares en los que nos alojamos.