
España cerró 2025 con un récord de 96,8 millones de visitantes internacionales y un gasto turístico de 134.712 millones de euros.

Europa mantiene su posición como principal mercado emisor de turistas hacia España, mientras el sector continúa avanzando tanto en número de visitantes como en capacidad de gasto. Los últimos datos confirman la fortaleza de la demanda internacional y su impacto sobre el alojamiento hotelero, la restauración y el conjunto de la economía turística.
España recibió 96,8 millones de turistas internacionales durante 2025, la cifra más elevada de la serie histórica y un 3,2% más que el año anterior. Reino Unido, Francia y Alemania volvieron a situarse como los principales países de residencia de los viajeros que eligieron el país como destino.
El crecimiento fue todavía más significativo en términos económicos. El gasto realizado por los turistas internacionales alcanzó los 134.712 millones de euros, un 6,8% más que en 2024, cuando se situó por encima de los 126.000 millones. El gasto aumentó, por tanto, a un ritmo superior al de las llegadas, un comportamiento que refuerza la aportación económica de cada visitante.
A partir de estas cifras, el gasto medio se situó en torno a los 1.392 euros por turista, con un desembolso aproximado de 195 euros por persona y día y una estancia media ligeramente superior a las siete noches.
La tendencia positiva se mantuvo durante los primeros meses de 2026. Entre enero y abril llegaron a España cerca de 26,6 millones de turistas internacionales, un 3,4% más que durante el mismo periodo del año anterior.
Solo en abril, el país recibió algo más de 9 millones de visitantes, lo que representa un crecimiento interanual del 5,2%. Reino Unido fue el principal mercado emisor, con cerca de 1,7 millones de turistas, seguido de Francia, con 1,3 millones, y Alemania, con alrededor de 1,2 millones.
En el acumulado del primer cuatrimestre, Reino Unido aportó cerca de 4,9 millones de viajeros. Francia y Alemania superaron, en ambos casos, los 3,2 millones. Estos resultados vuelven a situar a los mercados europeos como la base principal de la demanda turística internacional española.
Al mismo tiempo, otros mercados muestran una evolución favorable. Las llegadas procedentes de Estados Unidos alcanzaron los 1,16 millones de viajeros hasta abril, un 6,9% más, mientras que los turistas procedentes del resto de América crecieron un 14,3%.
Cataluña fue la comunidad autónoma más visitada durante abril, con el 20,8% de las llegadas internacionales y un crecimiento del 7,7%. Andalucía ocupó la segunda posición, con el 16,5% de los turistas y un incremento interanual del 6,9%, seguida de Illes Balears, que concentró el 15,2% del total.
Entre enero y abril, Canarias recibió 5,7 millones de turistas internacionales; Cataluña, 5,4 millones; y Andalucía, 4,2 millones. En el caso andaluz, las llegadas aumentaron un 6,3%, por encima del crecimiento medio nacional.
La evolución de Andalucía refleja el creciente atractivo de una oferta que combina destinos de costa con ciudades patrimoniales, gastronomía, cultura y alojamiento turístico reglado. Esta diversidad permite ampliar las motivaciones de viaje y reducir progresivamente la dependencia exclusiva del turismo de sol y playa.
El aumento de las llegadas está teniendo una repercusión directa sobre el alojamiento de mercado. En abril, más de 5,3 millones de turistas internacionales utilizaron establecimientos hoteleros, un 3,2% más que un año antes.
Durante los cuatro primeros meses de 2026, el alojamiento hotelero recibió a más de 16 millones de viajeros internacionales, con un crecimiento del 5,5%. La vivienda en alquiler también avanzó, con un incremento acumulado del 6,6%.
Estos resultados refuerzan la viabilidad de la infraestructura hotelera y de los alojamientos turísticos profesionales, especialmente en los destinos urbanos con una oferta cultural y gastronómica capaz de atraer viajeros durante distintas épocas del año.
La relevancia del sector también queda reflejada en la Cuenta Satélite del Turismo del INE. La actividad turística generó 200.699 millones de euros en 2024, equivalentes al 12,6% del PIB español, y sostuvo más de 2,7 millones de puestos de trabajo.
El reto para los próximos años no será únicamente aumentar el número de visitantes, sino avanzar hacia un modelo basado en una mayor rentabilidad por estancia, la profesionalización del alojamiento y la diversificación de los mercados emisores. Europa continuará desempeñando un papel central, aunque el crecimiento de países como Estados Unidos abre nuevas oportunidades para atraer viajeros con un gasto medio más elevado.
Fuente: La Razón
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