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El monasterio a diez minutos de Sevilla que guarda siglos de historia y está renaciendo con millones de inversión

San Isidoro del Campo combina arquitectura única, episodios históricos poco conocidos y un ambicioso proceso de rehabilitación

 

Monasterio de San Isidoro del Campo/ Fuente: Ayuntamiento de Santiponce

A menos de diez minutos de Sevilla, en Santiponce, se encuentra uno de los grandes tesoros patrimoniales de Andalucía que todavía pasa desapercibido para muchos: el Monasterio de San Isidoro del Campo. Un conjunto monumental que sorprende desde el primer momento por su aspecto casi defensivo, rodeado de murallas, y por su capacidad para transportar al visitante a otra época. 

Fundado en 1301 por Guzmán el Bueno, este enclave destaca por una característica única: cuenta con dos iglesias paralelas, algo muy poco habitual, además de claustros, dependencias monásticas y elementos arquitectónicos que combinan el estilo gótico con influencias mudéjares. Su cercanía con Itálica convierte la visita en una experiencia completa para quienes buscan historia en estado puro.

Pero lo que muchos desconocen es que este monasterio también fue escenario de uno de los episodios más singulares de la historia religiosa en España. En el siglo XVI, algunos de sus monjes se vincularon a corrientes reformistas, lo que provocó la intervención de la Inquisición y marcó un capítulo poco conocido que añade aún más interés al lugar.

Lejos de quedar como un vestigio del pasado, San Isidoro del Campo vive hoy un proceso de transformación. La Junta de Andalucía impulsa actualmente un ambicioso plan de rehabilitación con inversiones superiores a los tres millones de euros, destinado a recuperar espacios históricos y garantizar su conservación. Esta intervención está permitiendo abrir progresivamente el monumento al público, aunque todavía hay zonas en restauración.

Recorrer hoy el monasterio es hacerlo en pleno proceso de “renacimiento”. Pinturas murales, estructuras medievales y restos arquitectónicos conviven con las actuaciones de recuperación, ofreciendo una experiencia diferente a la de otros monumentos completamente restaurados. Además, su acceso gratuito y su cercanía a la capital lo convierten en una de las escapadas culturales más atractivas y menos masificadas del entorno sevillano.

Fuente: Sevilla Actualidad