
Sevilla suma un nuevo motor cultural y económico a su ya de por sí intensa agenda de eventos. El histórico Auditorio Rocío Jurado, cerrado desde 2023, está a punto de emprender una segunda vida que lo convertirá en uno de los recintos con mayor capacidad de todo el país, con hueco para 15.339 espectadores bajo una cubierta completamente nueva.

Así será el futuro Auditorio Rocío Jurado de la Cartuja.
La reforma no es un proyecto menor. Detrás de ella se encuentran Provenue Gestión Instalaciones y Eventos —la misma compañía que gestiona el Movistar Arena de Madrid—, el grupo inmobiliario sevillano Rusvel, y, como novedad, la llegada de un gigante internacional: Live Nation, la multinacional estadounidense del entretenimiento en vivo. Su incorporación al proyecto refuerza el peso específico que Sevilla está ganando en el circuito de grandes espectáculos a nivel nacional e internacional.
El recinto, uno de los espacios más emblemáticos que dejó la Exposición Universal de 1992, lleva varios años sin actividad. Sin embargo, la ciudad no ha dejado de mirarlo como una pieza clave de su futuro cultural y deportivo. El proyecto plantea una remodelación integral a lo largo de dos años que transformará el auditorio en un espacio multiusos, flexible y preparado para acoger conciertos, eventos deportivos y espectáculos de gran formato, algo de lo que Sevilla carecía hasta ahora a esta escala.
Según fuentes municipales, el Ayuntamiento prevé convocar el concurso público en mayo y resolver la adjudicación antes de que termine el año, después de que el pasado 10 de abril se aprobara la admisión a trámite del proyecto de reforma integral. Un calendario ambicioso que confirma la voluntad de la ciudad de acelerar su apuesta por convertirse en un referente de los grandes eventos en España.
El proyecto contempla una inversión cercana a los 35 millones de euros —34.999.750,50 euros, para ser exactos— con un periodo de amortización de 59 años y dos meses. Los fondos se destinarán a levantar una nueva cubierta, modernizar por completo las instalaciones técnicas y adaptar el recinto a la normativa vigente en materia de seguridad, accesos y evacuación.
Un aspecto especialmente valorado por los responsables del proyecto es que la intervención aprovechará al máximo la estructura ya existente, minimizando el impacto constructivo y facilitando su integración en el entorno urbano. Es decir, Sevilla no parte de cero: recupera y potencia un espacio que ya formaba parte de su identidad arquitectónica y lo pone al nivel de las grandes ciudades europeas en infraestructura para eventos.
La llegada de Provenue y Live Nation no es casualidad. Provenue ya es un nombre de referencia en la gestión de grandes espacios en España gracias a su papel en el Movistar Arena madrileño, y su desembarco en Sevilla confirma que la capital andaluza empieza a competir de tú a tú con Madrid y Barcelona por acoger las giras y eventos más importantes del panorama nacional e internacional. A ellos se suma Rusvel, compañía sevillana del sector inmobiliario con una facturación de 130 millones de euros, que aporta el conocimiento del tejido local al proyecto.
Con esta operación, Sevilla no solo recupera un edificio con historia, sino que da un paso decisivo para consolidarse como una de las grandes capitales españolas del ocio, la música y el deporte en vivo, con un recinto llamado a competir con los mejores auditorios del país.
Fuente: 20 minutos
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